{Estudio Bíblico} ๑ Listos para el viaje



Jonás y Pablo hicieron viajes muy diferentes por el mar, pero ambos nos enseñan la manera en que Dios lleva a cabo su voluntad.
Estudio Biblico por Jessica Haberkern

Había estado lloviendo sin parar durante catorce noches, y olas violentas sacudían a la nave como al juguete de un niño en una tina de baño. Se habían atado sogas alrededor de la golpeada embarcación con el objeto de evitar que se partiera en mil pedazos, pero el bajo gemido de la nave anunciaba que pronto sería tragada por el mar.

La agotada y mareada tripulación luchaba por mantener la nave a flote. Finalmente, decidieron recibir órdenes de un prisionero hebreo llamado Pablo, a pesar de que sus instrucciones de permanecer en la embarcación eran contrarias a los que les decía su lógica. “Os exhorto a tener buen ánimo”, les dijo, “pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave”. Para animarlos aun más, Pablo agregó que ninguno de ellos perdería ni un solo cabello de la cabeza (Hch 27.22, 34 NVI).

El médico Lucas estaba entre los compañeros de Pablo, junto con un grupo de oficiales encargados de transportar a acusados de delitos graves. El resto eran prisioneros como Pablo que iban a ser juzgados ante César en Roma. Los días en la nave estaban cubiertos de oscuridad, y el agua salada maltrataba su piel; sin embargo, Pablo dio gracias a Dios, partió el pan, y los animó a todos a comer. Luego la nave encalló.

Es aquí donde Pablo pudo haber huido. Pero cuando Dios envió un ángel para comunicarle su plan de salvar la vida de los hombres de a bordo, también dijo que el apóstol tendría que ser juzgado en Roma. Aunque el naufragio pudo haber sido una excelente estrategia de escape, Dios tenía algo más en mente: La salvación de una pequeña isla llamada Malta.

En todo caso, ¿contempló Pablo la posibilidad de escapar? Quizás observó el destructor oleaje del mar, y pensó en Jonás, quien fue perseguido por una tormenta de igual fuerza, y castigado en el vientre de un pez por desobedecer.

Tanto Pablo como Jonás fueron a llevar mensajes a ciudades paganas, pero Jonás fue un fugitivo del encargo de Dios. Mientras que Pablo fue un prisionero encadenado por haber aceptado gozosamente el llamamiento de Dios. De modo que, mientras la embarcación se estrellaba contra la rocosa costa de Malta, Pablo eligió la obediencia.

Situada al sur de Sicilia, Malta estaba bajo el control de Roma. Los insulares hospitalarios hicieron una fogata para ayudar a los hombres a calentarse y secarse. Cuando una víbora salió de la leña que ardía y hundió sus colmillos en la mano de Pablo, los supersticiosos nativos dieron por hecho que él era un criminal. Pero al ver que no murió, dijeron que era un dios (Véase Hechos 28.1-6).

Publio, el principal funcionario de la isla, invitó a Pablo y sus amigos a su casa. Su padre estaba grave de muerte con fiebre y disentería, por lo que Pablo hizo lo que Jesús llamó a sus seguidores a hacer: Oró, puso las manos sobre el hombre enfermo, y rogó a Dios que lo sanara.

Es interesante que Lucas acompañara a Pablo a la casa de Publio. Él pudo haber ofrecido fácilmente sus conocimientos médicos para ayudar a este padre moribundo. Pero Dios escogió a Pablo para que fuera su instrumento para la sanidad, porque si bien un médico puede ayudar a sanar el cuerpo físico, solamente el Creador puede sanar el cuerpo y el espíritu. Dios recibió toda la gloria ese día, y mientras gente de toda la isla venía para ser sanada, el canto de la redención resonaba sobre Malta.

Esta isla fue apenas una dificultad pasajera en el viaje a Roma —un desvío, un inconveniente imprevisto en el plan. Sin embargo, Pablo se veía constreñido a impulsar el reino de Dios; a pesar de las circunstancias, Pablo dejaba una oleada de seguidores de Cristo dondequiera que iba.

El apóstol ansiaba proclamar el nombre de Jesús, mientras que Jonás rechazó el llamado a Nínive, una ciudad que despreciaba a los israelitas. Los ninivitas eran sus enemigos. Como uno del pueblo elegido de Dios, Jonás se sentía espiritualmente superior a ellos. Por eso, cuando el Señor le pidió que irradiara una luz de salvación a la ciudad perdida, él se negó —al principio. Estar en el vientre de un pez durante tres días tuvo cierto efecto en el hombre, y cuando Dios le dio otra vez la orden, Jonás acepto ir. Gritó el mensaje de Dios en las calles, y ellos se arrepintieron. “Cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos”, ordenó el rey. Y los hombres de Nínive creyeron en Dios” (Jon 3.5, 8 NVI).

Imagine a la población de un epicentro cultural, como Nueva York o Los Ángeles, cayendo de rodillas en obediencia a Dios. Una ciudad entera transformada es motivo para celebrar ¿no? Lamentablemente, Jonás no tenía la visión de toda tribu, nación y lengua viniendo a la fe. “Bien sabía que tú eres un Dios bondadoso y compasivo, lento para la ira y lleno de amor, que cambias de parecer y no destruyes”, dijo Jonás. “Así que ahora, SEÑOR, te suplico que me quites la vida. ¡Prefiero morir que seguir viviendo!” (4.2, 3 NVI). Estaba indignado de que los ninivitas, que habían ido en pos de toda clase de libertinajes, después de un soplo de remordimiento habían sido perdonados por Dios. ¿Por qué? Ellos ni siquiera estaban incluidos en su pacto con Israel.

Dios utilizó una simple planta como una metáfora para poner al descubierto el duro corazón de Jonás. Dispuso una vid, la cual creció para dar sombra a Jonás del sol, pero cuando se secó el día siguiente, éste lamentó su pérdida. “Tú te compadeciste de una planta que, sin ningún esfuerzo de tu parte, creció”, dijo Dios. “Y de Nínive, una gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas… ¿no habría yo de compadecerme?” (vv. 10, 11). El relato termina allí, con las palabras firmes de Dios .

Parece que Jonás sabía lo que Pablo sabía —que la palabra de Dios nunca regresa vacía. “No volverá a mí vacía”, declaró Él por medio de Isaías, “sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mi propósito (Is 55.11 NVI). El Señor sigue adelante con su visión, ya sea que la captemos o no. De hecho, como dice Pablo en Romanos 1.20, Dios es suficientemente capaz de darse a conocer: “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo”.

Al final, la misma salvación que se logró en Nínive llegó también a Malta. Un misionero luchó con el llamado de Dios, mientras que otro lo aceptó con valor y fe, aun en los desvíos. Las tormentas pueden perseguirnos, y nuestros planes ser sacados de rumbo, pero Dios seguirá conquistando islas y ciudades para su gloria. Podemos elegir abandonar el barco o mantenernos endurecidos frente a los perdidos. Pero si confiamos en el Señor, Él puede usarnos como faros de esperanza donde menos lo esperamos.

Fuente: En Contacto


Meditaciones Diarias • Confía En Cisto
Copyright ©2016 ๑ Vanessa Martinez ๑


Olvidando lo que quedo atras


Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Filipenses 3:13-14 

Según la web,  "Pasado": es el tiempo que pasó y que en una línea cronológica ha quedado atrás. Se conoce como pasado a dicho tiempo como a las cosas que sucedieron en el.

Realmente no sé por qué tantas veces en nuestra nueva vida en Cristo recordamos el pasado y lo tenemos tan presente como si en realidad no hubiera pasado tiempo desde el día en que paso lo que paso,  y es que sin duda Pablo sabía que era eso, y en el versículo entiendo que él nos está diciendo que prefiere olvidar el pasado y no seguirlo recordando,  que prefiere poner su mirada en el presente y en lo porvenir  trabajando en la obra del Señor, siguiendo adelante en los caminos del Señor.

No sé qué paso en tu vida en el pasado pero quiero decirte que el pasado es eso pasado y debes dejarlo de lado pues recordar como dice un dicho es volver a vivir porque lo tienes tan presente que sin querer lo vuelves a vivir al recordarlo, tampoco puedes seguirte lamentando por algo que ya paso si ahora eres una nueva criatura en Cristo Jesús pues las cosas viejas pasaron y ahora todas son nuevas, ya no seas como el pueblo de Israel que vivía recordando su antigua vida como esclavos en Egipto cuando Dios los había libertado, Dios a ti ya te liberto, no te empeñes en seguir trayendo a tu memoria momentos o situaciones que te causan dolor, desanimo o frustración, Dios no te llamo para que te lamentes toda tu vida por algo que ya paso, Dios no quiere a personas que vivan en el pasado, Dios quiere a hombres y mujeres valientes, esforzados, dispuestos a cumplir ese llamado que él ha hecho, dispuestos a seguir luchando a pesar de los fracasos, de las decepciones,  o por los errores cometidos en el pasado.

 Te  invito a que dejes de lado el pasado porque eso no te sirve de nada, ya no cargues con eso, renueva tu mente, ya no vivas del pasado ni en el pasado. más bien  mira el presente, y si en algún momento has sentido que te has quedado estancado o te has sentido desanimado por algo que hiciste en el pasado o por algo negativo que sucedió en el, hoy te animo a que te levantes y dejes ese estado en el que te encuentras y empieces a cumplir ese llamado tan especial que el Señor te ha hecho, sigue sin desmayar porque Dios no te ha traído hasta aquí para que vuelvas atrás, y si le fallaste a Dios en algún momento de tu vida es tiempo que te acerques a Él y con un corazón arrepentido le pidas perdón,  el te va a perdonar pero por favor ya no sigas perdiendo tu tiempo pensando en lo que hiciste o dejaste de hacer en el pasado, toma la decisión de dejar lo atrás , suéltalo y veras como sentirás que ese gran peso que sentías ya no está más.  Levántate y toma la determinación de seguir avanzando.


Oración:
Señor Jesús en este día vengo  a darte las gracias porque tú me has hecho libre de un pasado que no fue agradable para mi vida y te pido perdón por que yo misma/o me hago daño recordándolo  y no me deja ser la persona que tu quieres que yo sea, pero a partir de este día quiero empezar de nuevo y quiero que tú me ayudes por que no es fácil olvidar mi pasado. Hoy quiero soltar eso que me impide ser una persona diferente, ayúdame a vivir mi presente, no quiero retroceder en este caminar y en este día me deposito en tus manos sabiendo que en ti estoy segura/o en el nombre de Cristo Jesús. Amen

Autora de esta linda reflexión : Patty Abrego


Lindas alabanzas ♥


Hola mis amados hermanos, estamos de vuelta por el blog por la misericordia de Dios!
Hemos estado arreglando un poco el blog y bueno he compartido esta entrada con algunas alabanzas. Espero en Dios que les gusten y sobre todo que les haya gustado el cambio!

Estaremos publicando mas entradas de bendición para tu vida como todas las demás que ya tenemos agregadas en el blog.. Así que manténganse pendientes de las ultimas actualizaciones del blog!

Esta entrada es solo es para actualizar el blog de forma rápida, ya que como bien les digo estaba arreglando el blog.. De igual forma espero les gusten las alabanzas, gloria a Dios!

Bueno ahora me voy a descansar, mañana para el culto a gozarnos en el señor! Bendiciones!!






Copyright © 2016 CONFÍA EN CRISTO || Theme Base ๑ GGEORGELYS || Style and other Effects ๑ COMPARTE CON BRIIZ