Un corazón limpio




¿Quién puede afirmar:   tengo puro el corazón?

 Desde el cielo el Señor contempla a los mortales,  para ver si hay alguien  que sea sensato y busque a Dios. Pero todos se han descarriado,  a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno;  ¡no hay uno solo!

Los que viven según la naturaleza pecaminosa no pueden agradar a Dios.

Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero.

Todos somos como gente impura; todos nuestros actos de justicia  son como trapos de inmundicia. Todos nos marchitamos como hojas: nuestras iniquidades nos arrastran como el viento.

 Pero la Escritura declara que todo el mundo es prisionero del pecado, para que mediante la fe en Jesucristo lo prometido se les conceda a los que creen. esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación.

Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad.Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.

Pro.20:9   Sal.14.:2,3   Ro.8.8; 7:18,19   Is.64:6   Gal.3:22   II Co.5:19   I Jn.1:8,9



Tu nombre es como perfume derramado




Tu nombre es como perfume derramado, tu mismo eres bálsamo fragante!

Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios.

Para ustedes los creyentes, esta piedra es preciosa;

Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo  y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que ante el nombre de Jesús  se doble toda rodilla  en el cielo y en la tierra  y debajo de la tierra.

Toda la plenitud de la divinidad habita en forma corporal en Cristo;

Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos.

 Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.

 Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.

Los gobernantes reconocieron que ellos habían estado con Jesús.

 Oh Señor, soberano nuestro,  ¡qué imponente es tu nombre en toda la tierra!
Emanuel …Dios con nosotros.

Se le darán estos nombres: Consejero, Admirable, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

Torre inexpugnable es el nombre del Señor; a ella corren los justos y se ponen a salvo.

Cant. 1:3   Ef.5:2   I P.2:7   Fil.2:9,10   Col.2:9   Jn.14:15   Ro.5:5   Jn.12:3   Hch.4:13   Sal.8:1   Mt.1:23   Is.9:6   Pr.18:10



Tu eres mi esperanza




Tú eres mi refugio en tiempos de calamidad.
Muchos son los que dicen: ¿Quién puede mostrarnos algún bien? ¡Haz, Señor, que sobre nosotros brille la luz de tu rostro!

Pero yo le cantaré a tu poder, y por la mañana alabaré tu amor; porque tú eres mi protector,  mi refugio en momentos de angustia.

Cuando me sentí seguro, exclamé: Jamás seré conmovido. A ti clamo, Señor soberano; a ti me vuelvo suplicante. ¿Qué ganas tú con que yo muera, con que descienda yo al sepulcro?  ¿Acaso el polvo te alabará o proclamará tu verdad?

Oye, Señor; compadécete de mí. ¡Sé tú, Señor, mi ayuda!

Te abandoné por un instante,  pero con profunda compasión volveré a unirme contigo.

Por un momento, en un arrebato de enojo,  escondí mi rostro de ti; pero con amor eterno te tendré compasión, dice el Señor, tu Redentor.

 Su tristeza se convertirá en alegría.

 Si por la noche hay llanto, por la mañana habrá gritos de alegría.

Jer. 17:17   Sal.4:6; 59:16; 30:6,8-10   Is.54:7,8   Jn.16:20   Sal.30:5

Mensajes Cristianos



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